No te olvides de adoptar una buena postura

Estás en tu práctica, en la serie de pie, en postura del Triángulo, tu cuerpo ya ha aumentado su temperatura corporal, el sudor recorre tu cuerpo, tu concentración está al 110%, la mente sólo tiene un dirección, eres tú, frente a tí, todo ello sobre la base de que tienes una respiración nasal consciente, que fluye en armonía con la de los demás y se entrelaza siendo un todo.

Sales de la postura, regresas al lado izquierdo del tapete, te mantienes ahí en un pequeño descanso de pie; pero, ¿eres consciente de qué sucede cuando estás así durante esos segundos?

¿Te has dado cuenta de cómo se encuentra tu cuerpo?. ¿Cuál es tu postura en ese momento que tu cuerpo se mantiene inerte de pie?

Generalmente cuando llegan esos descansos, lo único que deseamos es recuperarnos del gran esfuerzo dado, y lamentablemente en ese “descanso”, descansamos hasta la postura.

Estamos de pie, con los pies desalineados o el abdomen de fuera, el pecho hundido o los hombros rotados hacia adentro, la espalda alta encorvada o incluso, todos los anteriores.  Susana Rojas

Uno de los objetivos del yoga es reparar la mala postura que tenemos debido a los malos hábitos que hemos mantenido a lo largo de nuestra vida.

Aprovechemos los 90 minutos de práctica para reparar esa mala postura, ¡incluso en los descansos!; de los 1440 minutos que tiene el día, generalmente sólo 90 de ellos los destinamos para conectar con nuestro ser (mente, cuerpo y alma), así que hagámoslo todo el tiempo y de manera consciente, no desperdiciemos ni un momento.

Cuando llegues a esos descansos de pie, se consiente de cómo es la postura de tu cuerpo, en cuestión de segundos reajusta tus pies en una misma línea, aprieta el abdomen, lleva las caderas ligeramente hacia delante, los hombros hacia atrás, el pecho hacia arriba, la barbilla levantada paralela al piso y ligeramente por detrás del esternón; y realmente descansa, no te muevas, ni siquiera parpadees (no pierdas energía), mantente ahí, sonriéndote desde el corazón.

Con ese trabajo constante como complemento de los asanas aprenderás a adoptar una postura correcta, con el tiempo verás que un día, estando fuera del salón caliente, tu cuerpo te pedirá que adoptes esa buena postura que mantienes en el salón… ¡has creado ya un nuevo hábito!.

Susana Rojas

 

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