Como en la postura de Poste Balanceando, un paso grande hacia adelante y comenzar un nuevo año.

Me he resistido muchísimo compañeros para escribir algunas líneas que expresen alguna experiencia útil de tantísimas que he cosechado sin duda en estos años, más como practicante, que como guía de este sistema de yoga.  Resistencia no por dudar en lo absoluto de los beneficios que he recibido, sino porque hay textos calificados para explicar temas acerca del Yoga, de qué es Yoga, los propios libros de Bikram donde expone algo de su filosofía, da las posturas, etc.

Hoy estamos en la puerta para dar, como en la postura de Tuladandasana o Poste Balanceando, un paso grande hacia adelante y comenzar un nuevo año, que no necesariamente cierra o empieza ciclos de vida, que no necesariamente se lleva con él, dejando atrás, las experiencias de dolor ni las de alegría.  Y que tampoco es el comienzo de un año  para muchos de ustedes que siguen otros calendarios.
Pero en cualquier caso, me dan muchas ganas de dejarles por aquí un abrazo con muchísima gratitud por lo que en la práctica a práctica, día a día, son capaces de compartir en el salón caliente.  La yoga , el Bikram , la vida, son este esfuerzo continuo, diario, de trabajo voluntario y consciente.
Lucia
Y una bella razón, que es la medular para escribir estos párrafos, son todos ustedes, compañeros practicantes tan queridos por todos nosotros que como guías tenemos la posibilidad de interactuar con cada uno día tras día.
Sin duda, me espejeo en ustedes. Sin duda, me empujan a crecer y a desarrollar una forma más efectiva de transmitir y construir los 90 minutos de clase. Y una de las cosechas que recibo al practicar Bikram , es adquirir las herramientas para estar lista para lo inesperado. Con fortaleza para no caer ante lo bueno ni lo malo, flexible para responder con mayor gratitud y entendimiento y con mayor ecuanimidad a través del equilibrio. Me da la posibilidad de permanecer y de desarrollar en la voluntad, sin ceder a la derrota y al autoengaño. Alineando la escucha y la mirada. Prestando más atención al momento presente que ha mi inagotable discurso interno.  Poniendo la mirada hacia donde hay que colocarla y no donde mi necesidad de seguir en lo mismo, feo o bonito, me incline a ponerla.
El reto es diario, continuo y nunca acaba. Verles tratar, verles hacer y verles lograr, es la única razón para guiar ésta práctica, porque me recuerda que yo como ustedes en nuestra humanidad, compleja y cambiante, venimos al salón caliente a tonificar nuestro sistema nervioso, a estimular las glándulas, a desintoxicar el cuerpo y la cabeza, a mejorar y mantener sanas las venas y arterias, a que los órganos internos trabajen de forma cada día mas óptima . En suma, a que todos los complejos sistemas que tenemos en un solo cuerpo y una sola cabeza, estén pulcramente y sutilmente afinados, para cumplir el propósito de vida por el cual estamos en éste transito terrestre. Qué sea cual sea éste, con o sin uvas, sea cumplido. Qué siempre tengamos el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad para cumplirlo Y desde la cosecha mas atesorada de gratitud y reconocimiento a ustedes, les doy un fuerte abrazo.
 Lucía Muñoz

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