El increíble camino del yoga

Yoga para mí era, mi mamá vestida de blanco, yendo a retiros a meditar, hablando de chakras y rollos energéticos. Lo único que pensaba era “mi mamá es una hippie”.

Años después, muchos años después, en el 2010 probé por primera vez Bikram Yoga. Lo intenté simplemente porque estaba cerca de la oficina, los horarios me venían muy bien y entrar a clase a las 6:15am me ayudaba a ahorrarme una hora cuarenta y cinco minutos de tránsito terrible; además algo me intrigaba de practicar en calor y pues sí, esa semíllita que de algún modo mi mamá sembró en nosotros desde chicos, seguía ahí esperando a que la alimentara.

A pesar del olor tan peculiar de un estudio de Bikram, la alfombra, el sudor, el no saber que seguía, pensar en 90 minutos ahí dentro, algo me enganchó. Lo analizaba en su momento, y todo en su conjunto me decía que no, pero a la vez, el cómo me sentía al salir de clase, cómo mi humor cambiaba, cómo me olvidaba de todo durante esos 90 minutos y solamente estaba presente con mi reflejo en el espejo y cómo mi sueño mejoraba al igual que mi sistema digestivo, hacía que volviera y volviera al salón, se volvió una adicción. Una adicción que podría ser una locura, pues entras a un salón caliente, donde sudas de forma que nunca creías que lo harías, donde te mareas, te cansas, te frustras o hasta te juzgas y aun así regresas por más, pues te empiezas a conocer, te das cuenta de que puedes con muchas cosas, notas avances y te das cuenta que el estar en sintonía y paz contigo mismo dentro del salón se filtra a tu vida y tu forma de verla, es ahora, con otros ojos.bikram-yoga-torsion-de-la-espina-color

Hoy yoga, es justo este sentir extrañamente increíble que se queda en mi cuerpo y en mi ser, y que solamente alguien que practica yoga lo ha sentido, pero que el resto de la gente lo puede percibir.

Es esa sensación que quieres que la mayoría de la gente que te rodea logre sentir y disfrutar.

Ahora pienso que hubiera pasada si desde chica, cuando mi mamá “hippie” quería compartir todo esto con mis hermanos y conmigo, lo hubiéramos tomado, probablemente mi vida hubiese tomado este mismo rumbo, pero años antes. Así que sí ya estamos en este increíble camino aprovechemos para seguir creciendo, aprendiendo y experimentado, compartiendo, disfrutando y sonriendo.

Lucrecia Aramburu

www.bikramyogasanangel.com

Deja un comentario