Bikram Yoga como una práctica espiritual

Sea cual sea la razón por la que practicas Bikram Yoga, tienes que saber que la práctica constante de asanas (posturas); se puede volver una práctica espiritual en la cual abres la puerta a la Conciencia consciente, el autoconocimiento y la meditación.

Probablemente la mayoría de nosotros comienza a practicar por un motivo que tiene que ver con nuestro cuerpo físico: ya sea salud, bajar de peso, tonificar, tener condición física o recuperarse de alguna lesión.

Empezamos de fuera hacia adentro. Queremos resultados físicos, y está bien. Sin juzgar las razones que te traen al salón caliente, todos los días lo que busco compartir contigo es que te atrevas a ir más allá: profundizar, es decir, lograr

que los 90 minutos sean de una profunda meditación.

Entrégate a la práctica y que en tu mente no haya ningún pensamiento más que el ahora; dejar que la voz del maestro sea música para tus oídos y que tu “bailes” en un diálogo constante entre las palabras, tú y tu imagen en el espejo, que por cierto, va a reflejar lo que tu piensas de ti mismo. Y esa imagen siempre se puede modificar.

Para lograr esta meditación necesitas entrar con humildad al salón y con la emoción de que sea una clase nueva para ti. Una clase nunca va a ser igual que la otra. El dialogo del maestro es el mismo, las posturas son las mismas, pero en definitiva tú, no eres el mismo.

Abrir tu mente y estar dispuesto a que cada clase, tú y tu cuerpo te sorprendan. Aprender algo nuevo todos los días. Aprovechar al máximo el hecho de que por medio de la repetición de las mismas posturas todos los días, puedes profundizar en las fibras mas sensibles de tus células, ahí donde está el ADN, lo que te gusta y lo que no te gusta de ti. Tener el poder de cambiar lo que no te gusta y mejorar y perfeccionar lo que sí te gusta de ti.

Eso, solo se logra estando en el presente: aquí y ahora. Dos palabras ya muy usadas y escuchadas, sin embargo verdaderas y absolutas. El único lugar que existe es “aquí” y el único tiempo que existe es “ahora”. No hay más.

Por lo tanto, cuando entres al salón caliente, deja afuera tus cuentas pendientes por pagar, los quehaceres y juntas próximas, la llamada que esperas o el mail que tienes que mandar.

Concentrate en ti. Y nada mas en ti. Es un regalo estar frente al espejo 90 minutos, contigo, con lo que eres y con lo que crees que eres.

Si te adelantas o te atrasas en las posturas, observa en qué estas pensando. ¿Realmente estás escuchando el dialogo? O ¿solamente te estás moviendo en automático? Como al manejar, como muchas veces al comer… en automático.

Eso querrá decir que así vives tu vida seguramente: en automático.

Acuérdate de que como es adentro es afuera y viceversa.

Practica el poder del aquí y ahora en el salón y llévatelo contigo el resto del día.

No te distraigas, no te rindas ni te consientas, si ya llegaste hasta el estudio, a tiempo para tu clase, aprovéchala al máximo, tal cual como si fuera la primera vez. Y cada día: como si fuera la primera vez. (Porque de hecho, lo es).

Mírate en el espejo, no evadas tu mirada. Y platica contigo, disfruta tu compañía. Trabaja fuerte, se preciso en las posturas y en las correcciones. Escucha (no solo oigas) el diálogo, hay magia pura en él. Profundiza en las palabras que cada postura contiene: “Bloquea la rodilla, sé un poste de luz, inquebrantable, de concreto, una sola pieza” “Mantén tu cara feliz y sonriente”, “barba arriba, pecho arriba”, esfuérzate, no te rindas” etc., etc., etc.,…. diríamos en inglés: “words to live by”.

Y lo más importante: goza tu práctica. Así lleves 2 años ó

2 meses practicando, diviértete. Incluso cuando te caigas en el Arco de Pie o cuando te marees en el Camello, sonríe.

Tu cuerpo y tu vida van a cambiar solo y si así lo decides. Pero requiere de tu mayor esfuerzo. No basta con solo llegar al estudio y entrar al salón para obtener beneficios permanentes, en tu cuerpo y en tu espíritu. Decide esforzarte. Todo esfuerzo tiene su recompensa. Confía en ello y “¡Bloquea la rodilla, aquí y ahora”!

Mariannela.

www.bikramyogasanangel.com

Deja un comentario